La desgarradora despedida de un padre a su hijo de 10 años que parte por un extraño cáncer.

13 Abr, 2017

Cuando Bill Kohler, un veterano de la armada estadounidense, volvió a casa de Irak, se encontró con la más devastadora de las noticias. Su hijo Ayden estaba enfermo y le habían diagnosticado un raro tipo de cáncer que le dejaba poco tiempo de tiempo. El niño, a quien describía como un ángel que le había salvado la vida, fue deteriorando su salud progresivamente.

Pero antes de la despedida, Bill hizo todo lo posible para que cada día fuera maravilloso.

despedida

Todo comenzó cuando Ayden se desmayó mientras jugaba fútbol. Al principio, los doctores pensaban que no era más que un colapso temporal. Hasta que encontraron un tumor en su cerebro que se extendió al cerebelum. El diagnóstico fue Glioma pontino intrínseco; una extraña variedad de cáncer para la cual todavía se requiere mucha investigación.

Ayden comenzó a perder sus capacidad motoras y para hablar, a tal grado que su padre lo tenía que cargar o desplazarlo en una silla de ruedas.

Gracias a la generosidad de extraños que hicieron donaciones en la plataforma GoFundMe, su padre fue capaz de pagar no solo su tratamiento médico, sino de llenar su tiempo libre con todo de aventuras. Lo llevaba a pescar, a ver partidos de basquetbol y fútbol; incluso pagó tickets para acceder al backstage de la WWE, donde el niño pudo hablar con sus luchadores favoritos.

Pero los doctores habían sido precisos: Ayden solo tenía de 8 a 10 meses de vida.

Una vez, el niño le preguntó a Bill, “¿qué pasa si no me pongo mejor y yo muero?”. El devastado padre solo pudo responderle, “eso está en las manos de Dios”.

Finalmente ocurrió. Ayden falleció en su casa, rodeado por todos sus seres queridos. Unos reporteros del canal de televisión local esperaban afuera, para entrevistar a su padre. Lo único que él pudo declarar, es lo arrepentido que se sentía de no haber hecho más por su hijo, al que no dejó de abrazar.

“Tú me diste un propósito en mi vida”, le dijo llorando.

Las personas que amamos siempre permanecerán en nuestro corazón, aunque ya no estén con nosotros.