Esta vecina se cansó de que el perro del vecino saltara siempre para verla así que hizo algo ingenioso.

13 Abr, 2017

Existen pequeños y grandes problemas; y a menudo la respuesta cualquiera de estos problemas, es probablemente la más simple. Una respuesta sencilla es la que se le ocurrió a Jennifer Bowman, de California, Estados Unidos. Jennifer siempre que llegaba, se topaba con el hecho de que el pastor alemán del vecino, Penny, saltaba por encima de la valla que tenían de por medio para poder ver todo lo que estaba ocurriendo.

Así que Jennifer, tomó el caso entre sus propias manos e ingenió algo sencillo y muy efectivo para hacer que el perro dejará de saltar a verla y que así no se lastimara.

Jennifer taladró tres orificios del tamaño perfecto, justo para que Penny pudiera poner su hocico y sus dos pequeños ojos, para así poder ver sin tener que saltar.

Ahora el perro del vecino se ve verdaderamente feliz, al poder disfrutar de los olores y poder ver el jardín vecino con total libertad.