Esta estudiante de Chile fue acosada, manoseada y golpeada en el metro. ¡Nadie hizo nada!

22 Dic, 2016

Es vergonzoso que miles de mujeres deban seguir siendo víctimas del acoso sexual, sobretodo en lugares tan concurridos como los andenes del transporte público. Francesca Sierra es una chica chilena, que recientemente dio a conocer por Facebook la terrible experiencia que había tenido mientras tomaba el metro de Santiago, Chile.

Ella relató en su red social, como un desconocido le había agarrado el trasero, metiéndole los dedos. Pero eso no fue lo peor.

Todo comenzó cuando la muchacha tomó el transporte en Baquedano, en plena hora pico. De acuerdo con lo que comentó en radio ADN, el incidente inició en el metro Pedro de Valdivia, donde el susodicho se colocó atrás de ella para poder rozar sus partes privadas con su trasero.

“Como no le tengo miedo a los hombres, le pegué un codazo fuerte, para que se moviera”, dijo ella.

Fue ahí cuando otro muchacho se dio cuenta y se interpuso entre los dos para evitar que la siguieran tocando. Todo empeoró cuando se tuvieron que bajar en Baquedano, y el agresor se acercó a “meterle los dedos”. De inmediato, Francesa trató de defenderse y comenzó a gritarle, para ver si llamaba la atención de alguien. Nadie la ayudó.

Grité con todas mis fuerzas, entre empujones y forcejeos. Me dijo “CÁLLATE M***** CUL***” y me dio una cachetada. Me pegó y nadie hizo nada”, comentó con indignación.

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Lo peor, de acuerdo con Francesca, fue que las mismas personas alrededor le abrieron paso a su atacante. Aunque ella trató de seguirlo para ver si llegaba algún carabinero, todo fue en vano.

“Cuando me devolví para irme, sentí todas esas miradas… más de las mujeres. Lo sentía, lo podía leer, “la mina loca, enferma”. Fue lo que más me dolió. El chileno individualista, doble estándar, alter ego. No entiendo por qué nadie me tendió una mano”, se lamentó.

Es increíble que a veces hasta las mujeres se pongan de parte de quienes agreden a su género. Si alguna vez te toca presenciar una situación como esta, seas hombre o mujer, no te quedes callado, ¡alza la voz!